La proyección de imágenes por medio de la linterna mágica, se atribuye al jesuita Athanasius Kircher, que la describe en 1654 en su libro “Ars Magna Lucis et Umbrae”. Es la linterna una caja metálica con un espejo cóncavo y un foco luminoso en su interior, que proyecta su haz de luz sobre las imágenes pintadas en un cristal colocado entre dos lentes convergentes.